¿Es
necesario el Tuzobus rosa?
POR: Edgar Alejandro Hernández
Cruz
En horas pico, el tuzobus rosa solo alcanza
entre el 50% y el 60% de su capacidad, mientras que el resto del día alcanza
apenas el 20-30% y los demás van sobre
explotados de su capacidad.
A finales del año 2015 y con el fin de evitar
que se realicen conductas que puedan afectar a las mujeres en Pachuca, se llevó
acabo la propuesta de creación de asientos preferentes para las mujeres, y la
petición al congreso local, para que estas se pudieran sentir seguras al
momento de abordar el transporte. Pero fue hasta el 21 de julio del 2016 cuando
los diputados de la 62 legislatura en Hidalgo aprobaron por unanimidad la propuesta del legislador del Partido de la
Revolución Democrática (PRD) Celestino
Abrego Escalante, en torno a la creación de unidades rosas exclusivas para
mujeres, buscando con esto evitar acoso al interior de dicho transporte, Por lo
anterior se emitió el acuerdo económico que exhorta al presidente de la Junta
de Gobierno del Sitmah, para valorar la implementación de asientos color rosa
para uso exclusivo de las mujeres así como una amplia campaña de denuncia en
contra de acciones que atenten contra la seguridad y patrimonio de los
pasajeros. Y del mismo modo no fue hasta poco menos 2 años cuando estos
entraron en circulación, el 8 de Marzo de 2018 y con motivo también del día
internacional de la mujer, con una unidad en el servicio T2 exprés y uno más T4
exprés, pero estos no han sido lo esperado por los usuarios y aquellos que se
encargan de ofrecer el servicio.
Según datos oficiales, el 54% de usuarios del
transporte masivo son mujeres y es por ello que se busca la protección de las mujeres y la inhibición de
violencia de género, aunque se informó que no ha habido registros de este tipo
de violencia dentro del transporte es una medida para evitar que suceda en
futuras ocasiones, es por ello que se busca el beneficio para la que, por poco,
es la mayoría de usuario del sistema.
Aunque ya fue puesto en marcha, ha dejado ver también,
las malas planeaciones que ha tenido este sistema, ya que aun con el porcentaje
previamente dado, existe un porcentaje mayor de inconformidad y una sensación
de ineficacia del servicio, entre aquellos que lo utilizan día a día, ya que el
servicio tarda aproximadamente una hora en recorrer desde Téllez hasta el
centro histórico, haciendo aproximadamente 10 vueltas por día, sin contar que
no existen plazos ni horarios fijos para que este esté en funcionamiento, lo
que genera problema que usuarios han hecho saber; al no estar fijas, se muestra
en los tableros de rutas próximas autobuses exprés que, si eres hombre, puedes
correr con la mala suerte de que sea un rosa y tengas que esperar más tiempo, por
la imposibilidad abordarlo.
“estoy molesto con esto, porque
no hay información sobre él, no avisan dentro de las estaciones. En lo personal
deberían dividir el autobús, porque es la segunda vez que trato de subir a una
ruta exprés y me toca el mendigo camión rosa, aparte que me discriminan por ser
hombre y no me dan mi lugar igualitario para usar el transporte, quieren disponer
de mi tiempo lo ponen como exprés con el cual debo de esperar a que pase otro o
sino ya de plano subirme al parador. Además que es ineficiente por que por
mucho solo 5 mujeres viajan en él, hay autobuses que se están destartalando, están
sucios, gastaron en 2 autobuses rosas en lugar de gastar en la reparación de
todos los demás que no tienen las cámaras, si quieren metan medio autobús rosa
y mitad normal para que el uso sea equitativo.”
Esta es la queja, como la de miles de usuarios,
que piensan que no ha sido la decisión correcta, y que, por seguir el ejemplo
de grandes ciudades, han hecho del transporte que, de por sí consto trabajo
aceptar como parte la forma de movilidad dentro de la ciudad, una mayor
incertidumbre, llevando a la ciudadanía a pensar que este transporte lejos de
fomentar la igualdad y equidad, separa y excluye. Una cronista del Diario
Mileno, Verónica Ramona Ruiz Arriaga,
nos dice en su escrito “Más preguntas
que respuestas. El caso del Tuzobús y los asientos rosas” que se ha percatado
de que por lo regular en los usuarios ya
existía la cortesía para el uso de asientos preferentes a la mujer, pudiendo ir
cualquiera sentado en ellos y cediéndolo cuando así se requiera.
No nos podemos olvidar de los adultos mayores,
que, han sido también, quitados de las posibilidades de preferencia en el
sistema, y aunque paguen el 50% del pasaje, están, según los cárteles
exhibidos, excluidos de los asientos rosas en las unidades verdes y del tuzo
bus rosa, ya que en un principio me tocó ver, como una vigilante de una
estación, llamaba la atención de un
adulto mayor hombre que trató de subirse a dicho bus, ya que estos vigilantes
son los que, al parecer tienen el poder y autoridad para establecer un criterio
sobre quien puede y quien no hacer uso del mismo, algo que es injusto, ya que
la necesidad de la preferencia va más allá de un género, está en la misma
necesidad de preferencia el hecho de que una mujer embarazada, un adulto mayor o
un discapacitado aborden el transporte deben ser motivos suficientes para un
trato especial, que no lo es el ser mujer. Peor aún resulta el hecho de que si una mujer viaja con hombre o un menor de
doce años
(Aunque es anunciado que de igual forma es para
menores de edad, es decir 18) no puede hacer uso del tuzobus especial para
ella, fomentando aún más que estos vallan con escasas 10 personas, cuando van “más
llenas”.
“La iniciativa no fue mala, fue mala la planeación. Tampoco
estoy de acuerdo en la creación de un transporte hecho solo para mujeres,
hablan mucho de igual y equidad de género cuando en realidad nos discriminan
por ser hombres.
El hecho de hacer un tuzobus rosa es discriminante, ya que
nos tachan a TODOS nosotros los hombres como personas depravadas o como
violadores, cuando no todo somos así, y hasta hay mujeres peores que nosotros.
En lugar de separar a hombres de mujeres, deberían inculcar
valores a los niños para que aprendan a convivir conjuntamente. Sin necesidad
de hacer una distinción de sexo o género”
“la verdad estoy en desacuerdo esa dando mucha preferencia,
debieron separar el tuzobus que ya estaba y dividir nada más un espacio para
mujeres, reparar lo que ya tenemos en dado caso, pero si es una tontería poner
un autobús rosita que casi nadie ocupa y quita tiempo, aparte es discriminante
para el género masculino”
Las palabras de los usuarios
son, y deberían ser para los encargados del sistema, lo más importante, ya que,
lejos de generar un ambiente sano, hacen ver ante los ojos de los niños que
está mal, la convivencia hombre-mujer, sin importar que estos sean la base del
futuro de la sociedad, para evitar tener que separarnos.
Hay usuarios hombres que ahora
no se sientan, creen que hacerlo está mal, aunque haya lugares, a pesar de
igual poder estar cansados, pero ahora se sienten excluidos, buscando la inclusión
y la igualdad de género.
No, el tuzo bus rosa no fue la
medida correcta para la sociedad, no es posible que, debido a su forma de
operar y planeación, anden por la ciudad autobuses con menos de 15 personas,
mientras una gran mayoría pierde tiempo, y se tiene que conformar con lo que
hay. Esto se trata de una conciencia social, de ser más hombres con el respeto
a la mujer y la mujer buscando la sana convivencia, aceptando de igual forma
que, somos más los buenos que los malos.
El futuro para el
tuzobus rosa va y debe cambiar, no puede seguir como está, y si algo sabe hacer
el SITMAH y los dueños de la ruta, es no perder, y para ello se tendrá que
replantear lo que se va a hacer, si modificar el horario, ser más flexibles con
quienes quieren abordarlo o de plano quitarlo y buscar la igualdad y lucha
contra la violencia de genero de otra forma o quizá través de la propuesta de
usuarios de dividir en mayor medida los asientos para hombres y mujeres, aunque
esto haga que el servicio de preferencia se hiciera más eficaz, seguiría siendo
una forma de mantener a la sociedad bajo diferentes formas de pensamiento y
convivencia.

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