Crónica
Parte del 34
La cantidad de aspirantes en la
universidad, está en desequilibrio con el número de lugares ofertados, el
porcentaje de aspirantes aceptados orbita entre el 34%. Vivimos en un mundo
competitivo donde el enfrentamiento laboral actual y las exigencias son cada
vez mayores. La universidad es un elemento para la construcción de altos
estándares y el desarrollo de una sociedad culta, integradora, igualitaria e
innovadora con búsqueda de bienestar.
El 20 de Junio de 2016 se me
volcó encima un carrusel de emociones,
habían pasado ya tres días de la fecha indicada en la que se publicarían los
esperados resultados de la universidad. Tenía miedo de la respuesta. A simple
vista eran solo números, dígitos que de ser hallados o no, cambiarían de forma
radical mi vida.
No fue sino hasta esos tres días
posteriores que me daba cuenta, la importancia de diseñar un plan “B”. Tuve un
profesor en la preparatoria, la materia que impartió fue Administración, cuando
nos mostró las 4 etapas de la organización, nos aclaró que ese esquema nos
serviría para toda la vida al tomar una decisión. Hizo gran énfasis en la
creación de estrategias y planes, en caso de que la empresa tomara una
dirección inesperada, y de nuevo recalcó considerar cualquier posible variante.
Disfrutaba inmensamente esa
clase, era mi favorita. Lo gracioso fue que no me detuve a pensar en qué
pasaría si no quedaba en la escuela. No tenía ni la menor idea de cuál era el
siguiente paso en caso de que el primero fallara.
Todos a mi derredor hablaban de
la universidad, me cuestionaban sobre el resultado, mi resultado. No podía
contestar, porque ni yo lo sabía. El tiempo avanzaba, y la mañana del 23 de
Junio abrí el teléfono, inquieta busqué la publicación que contenía los números
de 60 cuentas.
Leí lo más rápido que pude,
terminé de verla sin encontrar el mío. Varios nudos apretaron mi garganta, en
fracciones de segundo mis ojos estaban inundados y mis manos sudorosas.
Respire, en mi afán de
autoconsuelo me repetía “-Quizá la leíste muy rápido”. De nuevo volví a leer,
revisé en el turno de la mañana y la tarde. Mis ojos no hallaron nada, me
sentí la persona más fracasada, tenía
coraje, miedo, vergüenza y decepción de mi misma.
Sin esperanzas revisé una tercera
y última vez. ¡Ahí estaba! En la cuarta fila del turno vespertino, con el
termino 303883 que me identificaba como nueva estudiante de la UAEH (Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo)
Ya sin el poder de contención,
estallé en llanto. Era la niña más feliz de mundo. La satisfacción de lograr lo
que me propongo, es el placer más grande para mí.
POR: Vannia Sánchez
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