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¿Aún seguiremos siendo princesas Disney?


Había una vez.

Por:Adriana Danae Barrera 

Toda nuestra infancia crecimos con las películas de Disney, siempre anhelando ser una princesa, incluso vestirnos como ellas.

Disney nos ha enseñado como es la forma correcta de ser toda una dama. En primer lugar nos dice que debemos ser delgadas y hermosas para poder así encontrar a nuestro principie azul y que la belleza exterior es la que cuenta; como es en caso de cenicienta que enamora al príncipe solo por su belleza. 

Otra seria que nos plantean que siempre necesitamos de un hombre para ser feliz y que todo gire alrededor de el, un ejemplo seria Ariel quien en un principio es curiosa, extrovertida y aventurera, pero en cuanto conoce al príncipe cambia completamente su personalidad para complacerlo.  

Las mujeres debemos de cuidar de los hombres, como es en el caso de Blanca nieves quien tiene que hacer todos los deberes de la casa por que los enanos no saben como.

¿Pero que pasa cuando Disney rompe este estereotipo?.En el caso de la princesa y el sapo, la protagonista se esfuerza en cumplir su sueño, tener su propio restaurante y poder mantener a su familia y en ningún momento desea tener un hombre a su lado (su príncipe azul), lo interesante de esta historia es que nunca llego a ser tan famosa como las demás historias donde todas terminan con su príncipe azul y la vida perfecta.

Y si, en la vida real es así, no cambia mucho en comparación con las películas Disney, porque hemos crecido con esa idea y la misma sociedad te lo dice. Si eres soltera o divorciada te ven con pena, cuando no debería ser así. Nadie necesita de nadie para ser feliz. 


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