A posteriori
¿Cuanto humor debería manejar una película?
Todos nos hemos quejado al respecto en alguna ocasión, que
alguna película que vimos abundaba en “humor forzado”, algún chiste o elemento
humorístico en la película que distrae de más, no concuerda con el tono del
momento o simplemente termina por acabar con el desarrollo no solo de la escena,
sino de gran parte de la película.
Y recientemente, hemos visto muchos casos similares en el
cine comercial: franquicias de tono similar al de las épicas siendo rematadas por
una secuela de tono más bien cómico, chistes recurrentes en una obra,
personajes que son relegados a un papel de alivio cómico que son difíciles de
aguantar, todos tenemos ejemplos en la mente.
¿Pero qué podemos hacer, limitarnos a calificar
negativamente estas situaciones? Tal vez no sea necesario. A final de cuentas, bien utilizado, un toque
de comedia puede servir para darle a la audiencia un respiro, un intermedio
para que las acciones realizadas en la historia fluyan con mejor ritmo y de
manera natural; también ha sido una oportunidad para dar con situaciones y/o personajes
memorables, el problema aquí es cuando se utiliza mal este recurso.
Personalmente, considero que el humor es una herramienta
valiosa en cualquier historia, siempre y cuando se use en un tiempo adecuado,
cuando éste no ponga en riesgo la integridad de la escena, del ritmo, y cuando
el chiste sea gracioso (aunque esto mas bien es algo subjetivo, y tal vez
tratemos el tema en otra ocasión).
Entonces, ¿Hay alguna fórmula precisa que dicte cuando y
cómo usar un elemento humorístico en la obra? Para bien o para mal, la respuesta
es no, ya que, al ser subjetivo dependiendo de los gustos de cada uno de los
espectadores, el humor no tiene una “receta específica”, después de todo, ni
que fuera una ciencia exacta; pero ahí es donde reside una de sus virtudes, que
al ser algo subjetivo, hay un montón de maneras de ocuparlo y a su vez, muchos
tipos de espectadores que aceptarán o rechazarán su uso.
Podría decirse que todo se resume a nuestra percepción como
individuo, nosotros podemos saber que productos son para nosotros, tal vez en
alguna ocasión puedas estar dispuesto a tomar una historia de lo más seria, y en
otra oportunidad estés de humor para una película despreocupada de sí misma, usando
el humor más sencillo que te haga reír. Todo depende de lo que estés dispuesto
a aceptar.
muy buen artículo. me gustaría encontrar algunas recomendaciones. gracias
ResponderEliminar