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A posteriori: ¿Cuanto humor debería manejar una película? por Yotecatl López


A posteriori

¿Cuanto humor debería manejar una película?

Todos nos hemos quejado al respecto en alguna ocasión, que alguna película que vimos abundaba en “humor forzado”, algún chiste o elemento humorístico en la película que distrae de más, no concuerda con el tono del momento o simplemente termina por acabar con el desarrollo no solo de la escena, sino de gran parte de la película.

Y recientemente, hemos visto muchos casos similares en el cine comercial: franquicias de tono similar al de las épicas siendo rematadas por una secuela de tono más bien cómico, chistes recurrentes en una obra, personajes que son relegados a un papel de alivio cómico que son difíciles de aguantar, todos tenemos ejemplos en la mente.

¿Pero qué podemos hacer, limitarnos a calificar negativamente estas situaciones? Tal vez no sea necesario.  A final de cuentas, bien utilizado, un toque de comedia puede servir para darle a la audiencia un respiro, un intermedio para que las acciones realizadas en la historia fluyan con mejor ritmo y de manera natural; también ha sido una oportunidad para dar con situaciones y/o personajes memorables, el problema aquí es cuando se utiliza mal este recurso.

Personalmente, considero que el humor es una herramienta valiosa en cualquier historia, siempre y cuando se use en un tiempo adecuado, cuando éste no ponga en riesgo la integridad de la escena, del ritmo, y cuando el chiste sea gracioso (aunque esto mas bien es algo subjetivo, y tal vez tratemos el tema en otra ocasión).

Entonces, ¿Hay alguna fórmula precisa que dicte cuando y cómo usar un elemento humorístico en la obra? Para bien o para mal, la respuesta es no, ya que, al ser subjetivo dependiendo de los gustos de cada uno de los espectadores, el humor no tiene una “receta específica”, después de todo, ni que fuera una ciencia exacta; pero ahí es donde reside una de sus virtudes, que al ser algo subjetivo, hay un montón de maneras de ocuparlo y a su vez, muchos tipos de espectadores que aceptarán o rechazarán su uso.

Podría decirse que todo se resume a nuestra percepción como individuo, nosotros podemos saber que productos son para nosotros, tal vez en alguna ocasión puedas estar dispuesto a tomar una historia de lo más seria, y en otra oportunidad estés de humor para una película despreocupada de sí misma, usando el humor más sencillo que te haga reír. Todo depende de lo que estés dispuesto a aceptar.

Comentarios

  1. muy buen artículo. me gustaría encontrar algunas recomendaciones. gracias

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